Más que caballos: El nacimiento de nuestra comunidad multiespecie en el Fundo Tutucura
- Semana 3
- FUNDACIÓN EQUICENTRO
La llegada a la comuna de Pencahue no fue solo un cambio de coordenadas geográficas; fue el inicio de una transformación profunda en nuestra identidad. Tras completar el complejo traslado de nuestros trece caballos —corazón y motor de nuestra labor—, el Fundo Tutucura comenzó a poblarse de nuevas voces, sonidos y personalidades. Hoy, Equicentro deja de ser solo un centro ecuestre para convertirse en una comunidad multiespecie, un modelo donde la diversidad animal es la clave del bienestar.
El concepto de interdependencia: ¿Por qué una granja?
En la zona central de Chile, especialmente en entornos rurales como el Maule, se suele ver al animal de granja desde una perspectiva puramente utilitaria o recreativa. En Equicentro, buscamos romper ese paradigma a través de la interdependencia.
La ciencia detrás de las intervenciones asistidas con animales nos indica que la variedad de especies en un entorno terapéutico enriquece los estímulos sensoriales y emocionales de los usuarios. No todos los niños o adultos conectan de inmediato con la imponente presencia de un caballo; a veces, la puerta de entrada al vínculo emocional es la curiosidad de una cabra o la tranquilidad de un cerdo.
Los nuevos integrantes: Nombres con historia
Esta semana, el ecosistema de la Fundación recibió a integrantes que ya se han robado el corazón del equipo y los voluntarios:
Cleopatra y Julio César: Nuestros nuevos chivitos, cuya energía y capacidad de exploración invitan al movimiento y al juego.
Peggy, Moana y Pumba: Tres chanchitos que llegan para desmitificar prejuicios sobre su especie, demostrando una inteligencia y sensibilidad social asombrosa.
La comunidad plumífera: 11 gallinas adultas y 18 pollitos que no solo habitan los nuevos gallineros construidos en el fundo, sino que aportan el ritmo de vida natural que solo el campo puede ofrecer.
Un aporte social y educativo para el Maule
Pencahue es una zona de raíces campesinas profundas. Sin embargo, la brecha de acceso a modelos educativos que integren el bienestar animal y la neurodiversidad sigue siendo amplia en comparación con las grandes metrópolis. Al consolidar esta comunidad multiespecie, Equicentro se posiciona como un referente educativo regional.
Nuestro objetivo es que cada habitante de la región, desde el escolar hasta el adulto mayor, vea en nuestra granja un aula abierta. Aquí, el respeto por la vida animal se traduce en respeto por la vida humana. Aprender a cuidar a un pollito o entender el lenguaje corporal de un cerdo son lecciones de empatía que impactan directamente en la convivencia escolar y comunitaria.
Hacia un horizonte patrimonial
Este crecimiento es el cimiento de lo que proyectamos como nuestro futuro Centro Cultural. El patrimonio del Maule no son solo sus edificios o sus rodeos; es su gente y su relación histórica con la tierra y los animales. Al rescatar y dar un hogar digno a estas especies, estamos rescatando una parte de la historia rural que a menudo se olvida: la del cuidado mutuo.
La comunidad multiespecie es el primer paso para construir esa historia que queremos contar al país. No somos solo un medio de noticias; somos un catastro vivo de cómo el campo, cuando se gestiona con amor y profesionalismo, tiene el poder de sanar.
Nota del editor: Este artículo forma parte de nuestra bitácora 2026, donde documentamos semana a semana la consolidación de Fundación Equicentro como un pilar social y cultural en la Región del Maule.