Diana junto al caballo Nicolás recorriendo los terrenos iniciales en proceso de arreglo del Fundo Talanquén en Colina durante octubre de 2023.

El Renacer desde la Tormenta: Desafíos, Resiliencia y los Nuevos Horizontes en Talanquén

Este mes de octubre nos recibe con un paisaje completamente nuevo, pero también con el corazón cargado de emociones complejas. Quienes siguen de cerca el caminar de nuestra fundación saben que los últimos meses han sido de una exigencia extrema.

Estábamos listos para dar el paso de adquirir de forma definitiva las instalaciones de Valle Ecuestre en Lampa; sin embargo, los caminos institucionales son sinuosos y las respuestas bancarias necesarias nunca llegaron. En medio de esa incertidumbre, fuimos testigos de cómo los intereses comerciales y el signo de dinero en los ojos distorsionaron un proyecto que nació para ser social.

Socios que considerábamos parte de esta gran familia se esfumaron para levantar un club privado, llevándose consigo no solo a profesores y al petisero, sino también a siete de nuestros caballos, dejándonos enfrentar deudas complejas.

Es una realidad dura: ser una fundación implica entender que los recursos no buscan el enriquecimiento personal, sino el bienestar colectivo y el acceso inclusivo al mundo ecuestre, algo que no todos están dispuestos a sostener.

Sin embargo, en medio de la tristeza de la partida y el desamparo, la nobleza del destino habló por sí misma: nos quedamos con los mejores caballos, aquellos cuyo espíritu conecta de verdad con nuestra misión. Con esa fuerza, iniciamos este mes una nueva era instalándonos en el Fundo Talanquén, en Colina.

El lugar que nos recibe hoy es un espacio que el tiempo dejó en el abandono. Hay maleza por limpiar, cercas por levantar y pistas que reconstruir poco a poco, con nuestras propias manos. El desafío es gigantesco y el cansancio físico se hace sentir, pero cada rincón recuperado representa una victoria de la voluntad. La hermosa postal de esta semana, que muestra a Diana junto a Nicolás en nuestros nuevos terrenos, es el vivo reflejo de que la esencia de la fundación permanece intacta. Estamos caídos pero jamás derrotados; reconstruiremos este espacio paso a paso, madera por madera, porque la verdadera equitación con sentido social no depende de un lugar lujoso, sino de la pureza de su propósito. Desde Talanquén, con los ojos fijos en el futuro y los pies en la tierra, comenzamos a escribir nuestra página más esperanzadora.

Ayúdanos a levantar este sueño

Cada nueva cerca y cada grano de arena en Talanquén cuenta. Súmate a nuestro voluntariado de reconstrucción o colabora con la fundación para seguir transformando vidas a través de los caballos.